Indie

Feria del Queso de Arzua: Rinocerose

Plaza del Pueblo: Arzua (A Coruña) 

Publico: 1200 Personas

Estilo: Electro-Rock

 

 

 

 

Recuerdo llevarme una grata impresión hace 9 años en el Festival de Benicassim de la actuación que brindaron Jean-Philippe Freu y Patrice Carrié, o que es lo mismo: Rinôçérôse.

Los franceses originarios de Montpellier, fueron la comidilla de los grupos de fibers que abarrotaban quizás, la mejor edición del festival independiente por excelencia de al península Ibérica. Su actuación había tapado otras del mismo día, como Primal Scream  o Belle and Sebastián. Así que la oportunidad para verlos cerca de mi casa, se me brindo de lo mas apetitosa. El escenario nada tenía que ver con los festivales veraniegos concurridos de licenciados en música alternativa e indie. Aquí la cosa era bien distinta. En plena Feria del Queso de Arzua, en una localidad que no pasa de las 8000 habitantes y en la plaza del pueblo, donde suelen darse actuaciones de bandas de música, charangas, orquestas y grupos de gaiteros. Los Rinôçérôse salieron al escenario como si toda esa clase de prejuicios no les importase lo mas mínimo.

Presentados con una estítica muy sencilla, pero a al vez compaginada con su música. La buena y rubia de Patrice vestida en un negro cuero, mientras su compañero y el resto de músicos de acompañamiento lo hacían de perfecto  inmaculado blanco. Y comenzaron a afilar sus estrambóticas guitarras, en cuanto a forma y sonido, para dar comienzo a un bestial concierto, de la mano de una canción idónea para estos momentos, Mind Car. Y fue cuando los allí presentes, que pasábamos no muy holgadamente del millar, supimos que lo que íbamos a presenciar seria algo grande. Fue sonar el primer acorde y el primer riff “violento” para no dejar de bailar hasta la salida de los musicaos del escenario. Rinôçérôse supieron como poco, sacar tajada de una banda que parece no pasar de moda, mezclaron lo mejor de Moby, de Air, de LCD Soundsystem o Bran Van 3000 y pasarlo por la batidora de ese abultado sonido, que resuena mejor que nunca en directo y que ellos denominan como Electro-Rock.

También ayuda sus atrezzos en el escenario, sencillo pero que forma el punto ideal para sacar a la luz y a la música, efectos siderales que envuelven incluso al mas aburrido. A medida que el concierto avanzaba, el "in crescento" iba a mas, clásicos como Music Kills Me o Le Rock Summer, encendían el animo del publico entregado, y otras no tan clásicas como Get Ready Now, Cubicle, Where You From o Touch Me sonaban igual de bien y convirtiéndose en clásicas en aquel mismo momento. Se permitieron jugar con todos los sonidos que invitaron en bongos, baterías y percusiones, acompañados por esas ya omnipresentes guitarras y bajo que crean canciones duras y fuertes. Todo esto, sobre bases rítmicas grabadas y sonidos electrónicos house, que forman el esqueleto para desplegar toda su música.

Pero los grandes momentos eran los del cantante que esta vez les acompañaban, el genial Banann, combinación perfecta de voz, feeling y movimiento neurótico sobre los tableros. Aun así, su salida no creaba un bajón en el recital, estaba el resto de la banda para llenar el hueco de su portentosa voz.

Pero todo tiene un final, y esta vez mas pronto de lo que nos creímos, decidieron dar por terminado un inmaculado concierto con una melodía arduosa y pop llamada Panic Attack. Se dejaron canciones como Highway to Heaven, mas tranquila, mas atmosférica, pero esa noche, la batidora sonora estaba a rebosar.

 

Jordy Santos

 

 

 

 

Fiestas San Froilan: Los Planetas

Plaza Antiguo Seminario: Lugo

Publico: 10 000 Personas

Estilo: Pop Indie/Noise

 

 

Se había creado una gran expectación en cuanto al concierto que Los Planetas iba a ofrecer en Lugo, coincidiendo con las fiestas de San Froilan. No se ven todos los años a la banda J por la ciudad amurallada. El retinto estaba a rebosar, solo fue superado en publico, por el de Amaral, que el día anterior batió todos los records de la ciudad, con mas de 30000 personas.

El comienzo del concierto fue original, sonando música árabe mientras los componentes del grupo saltaban sobre los tableros  para comenzar con los primeros acordes de San Juan de La Cruz, parecía que el concierto iba a ser un raudal de emociones sin fin desde el primer instante. Pero lejos de todo esto, el concierto de Los Planetas murió en el mismo momento que dejo de sonar la última estrofa de su primera canción. Esta claro, que los dos últimos trabajos de la banda, que inaugura una nueva etapa en su música, no convence a nadie, o a casi nadie, se echan de menos aquellos granes himnos de Una semana el motor de un autobús, Súper 8, Pop o incluso Unidad de desplazamiento, y poco fue lo que supimos de estos álbumes, salvo en contadas ocasiones a lo largo de este olvidadizo recital. Fue una lastima, casi 10000 personas esperaban algo alentador ante su el Mesías J.

Tardaron 45 minutos en mover a la gente, en hacerles levantar los brazos, en emocionarlas, y tuvo que ser con canciones como Un buen día, Segundo premio o Santos que yo te pinte. Pero todo fue un espejismo, cuando mejor estaba el público, mas decadentes se volvieron, a veces con cambios de ritmos y versiones casi ininteligibles. Fue una lastima que canciones como Que no sea kang por favor, no motivase al publico, con la letra y la melodía  que tiene parecía casi imposible, pero así ocurrió.

Luego vinieron los bises, muy escuetos y con algún que otro clásico, pero que apenas causaron impacto, porque muchos de los que estábamos allí, nos sentíamos mas que defraudados y esperando que todo terminase. Ni rastro de Cumpleaños total, ni de Maniobras de evasión, ni de Ciencia ficción, ni de José y Yo. Pudieron coronarse, y ser mas eternos de lo que son, pudieron dejar a todos boquiabiertos, a los esperábamos su vuelta una sonrisa de oreja a oreja y pudieron ser los grandes triunfadores de las fiestas. No lo consiguieron. Nos quedarán la imagen de unos Planetas, que reflejaban imagen de cansados, de que están de vuelta de todo y de eso no tenemos nosotros la culpa.

Que a J no se oye la voz lo sabemos todos, que esta segunda etapa es mucho mas clara también, lo que no sabíamos y era algo que parecía que nunca podría llegar, es que por encima de todo esto, es sus concierto lejos de tararear esos estribillos irresistibles con el corazón tocando el cielo, se oiga mas el runruneo de la gente, comentado sus vidas, sus cosas, sus anécdotas, sus amores, sin apenas prestar intención a lo que tocan la banda granadina delante de ellos. Que pena.

 

Jordy Santos.

 

 

 

 

Fiestas San Froilan: Sevigny+Nacho Vegas

Plaza Santa Maria: Lugo

Publico: 1600 Personas

Estilo: Pop Indie/Cantautor Indie

 

 

Me lleve una grata sorpresa con los coruñeses Sevigny, a parte de ser una gente encantadora, y presentar una formación novedosa (guitarra, batería y violín), algo que se agradece. Su música, fuera de pretensiones comerciales, parece tener como única intención llegar a lo mas hondo de todos nosotros.

Pocas veces presencie un concierto tan directo, tan necesario y ausente de ideas grandilocuentes. Desde el primer momento, nada mas salir al escenario, las pautas estaban marcadas.

La voz de su cantante Lucia crea una sensación de bienestar y emoción profunda, a priori si cerrásemos los ojos, pensaríamos que delante nuestra se encuentra una de las muchas cantantes folkies americanas que inundan las lista de éxitos del país del rock.

Si cabe una palabra para definir el espectáculo y recital de Sevigny, me quedo con una por encima de todos: simplicidad, algo que muchas veces no tiene que estar reñido con el de calidad. Como la que desparpajan a raudales cada vez que se suben a un escenario.

Perfecta la adaptación del clásico de Ryam Adams, When the Star go blue y que le sirvió para abrirse camino en el mercado Norteamérica (algo muy difícil, casi imposible  para una banda nueva española).

Lo importante de ver a bandas con corta vida, es saber si consiguen mantener un estilo propio sobre los escenarios y un nivel aceptable, ambas cosas lo consiguieron y además, mantuvieron un recital rectilíneo sin bajadas ni subidas importantes, con la poca vida que tienen.

Sevigny eran los teloneros en las fiestas de San Froilan, de Nacho Vegas, y sin duda para mi, demostraron tener un directo mas alegre, mas cercano que el del cantautor indie asturiano.

Sus componentes se mueven en ese mar de emociones en el que se encuentran formaciones y cantantes como Iron And Horse, Russian Red o Beth Orton, estilo musical que en España siempre nos llega gracias a radios independientes, y del que muchos amantes de la música con sentimiento disfrutamos.

Claro esta, que si Sevigny fuese originaria de Estados Unidos o Reino Unido estaría en boca de todos, con la crítica arrodillada a sus pies y convenciéndonos de que son la nueva sensación del pop indie mundial, pero son de Coruña y tienen que currárselo.

Les auguro un gran futuro a esta formación, si todo sale como tiene que salir, si siguen destripando una música tan honda, a pesar de cantar en un idioma que no es el suyo, a pesar de que hay muchos grupos de fuera que pueden comérselos en las listas de éxitos, si dan salvado todos estos escollos, Sevigny llegaran lejos. Garantizado.

 

Jordy Santos.

 

 

 

Daisy Market (La Bien Querida, The Wave Pictures y The Rakes)

Expocoruña (España)

Publico: 600 Personas.

Estilo: Pop & Rock Indie

 

 

 

Tengo que decir que acudí a Daisy Market con cierta desconfianza, no por el cartel, que ya de lejos prometía, sino por toda la variedad artística que se ofrecía en este nuevo festival.

Grata fue mi sorpresa, al ver lo que estaba montado en el interior de las instalaciones de Expocoruña. Sin llegar a ser algo estrafalario y lleno de bullicio, la primera impresión que me dio al entrar, fue reencontrarme entre un motón de amigos que les inquietan las mismas cosas que a mi, y en cierto modo, este ambiente calido, reforzado por la distribución de las distintas secciones del festival, es de agradecer. La entrada era un amplio hall donde al fondo se situaba un gran escenario, hacia un lado había un túnel que recordaba a las series sesenteras futuristas, y al pasar por el, se podía ver otra nave donde estaban los distintos expositores de los/as noveles diseñadores/as gallegos que allí exponían, y lo que es mejor, todo esta mezcla de artes y culturas, bajo una atmósfera calida y tranquila.

El lugar para los conciertos lo envolvía la misma atmósfera, y reforzada por un suelo de moqueta, donde más tarde todos saltaríamos a ritmo de pop indie.

Y así ocurrió, la primera en salir fue La Bien querida, ya tenia yo ganas de ver la mayor promesa de Elefant Records, que en un principio me decepcionó un poco, y en gran medida por el sonido (el sitio para el sonido no es el mejor) y fue una lastima, porque dejando de lejos la melodía, me dio mucha rabia no poder entender las grandes letras que airea al viento Ana Fernández (nombre real) con cierto aire romancero. Una cosa esta vista, y es que los artistas indie se tiene que forjar en conciertos, por eso lo que mal empieza no tiene por que acabar de al misma forma, y así sucedió, A La Bien Querida y su genial banda se pusieron el mono de trabajo a mitad de su recital, para conseguir comenzar a mover los pies de los pocos asistentes hasta ese momento congregados, algo muy difícil de conseguir cuando los huecos se ven a distancia entre el publico. Consiguieron su objetivo, calentar el ambiente entre la gente y con eso ya nos damos mas que satisfechos.

Los siguientes en pasar eran mi predilección, The Wave Pictures dieron un recital como ellos saben mejor que nadie hacer, siendo cómplices con el publico, asombrándonos en cada canción con cantos improvisados, deleites guitarreros de su cantante y a veces hasta cambio de papeles de instrumentos y voces principales entre ellos, venían con aureolo de saber estar sobre los escenarios, y la verdad no defraudaron para nada, siendo todos testigos, como en las ultimas canciones los movimientos que comenzaban a ser tímidos con La Bien Querida, se desmadraban con ellos.

Pero si alguien se llevo el gato al agua, esos fueron The Rakes, salieron en pose chulesca, vestidos para la ocasión, que pese a no vestir trajes como los  Hives o los Killers, si guardan una estética muy cuidada sobre el escenario (me recuerdan a stereophonics), con sus atuendos grisáceos, salvo su cantante, vestido todo de negro, y ayudado por su voz y gestos a lo Ian Brown, traía a la mente a mas de uno los mejores momentos del Madchester Sound. Y así, sin contemplaciones comenzaron a sacudir Expocoruña, ante un público cada vez mayor y totalmente enloquecido con puro Rock´n´Roll, pocas bandas hay hoy en Inglaterra que tengan un comienzo tan arrollador en sus directos y sepan mantenerlos durante todo el recital.

Me gusto Daisy Market, la idea en si, de ser un expositor de de nuevas tendencias de ropa urbana e independiente que sellan la nueva ola de modistos/as de esta región y  me gustaron los conciertos, supieron como pocos, ir Increscento a cada grupo que salía, sin altibajos, elevando la adrenalina en cada nueva canción. Ahora a esperar que todo esto no se quede en un canto del cisne y poder asistir a otras ediciones, eso es lo difícil, con los tiempos que corren.

 

Jordy Santos